Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2017

Paramilitarismo estructurado, protegido y en búsqueda de venganza

A sólo 24 horas de que un alto funcionario del Gobierno le entregara formalmente al Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía a dos paramilitares que intentaron asesinar a nuestros líderes, luego de recibirlos, también formalmente, de líderes de nuestra Comunidad de Paz, nos han llegado múltiples testimonios de personas que afirman haber visto a dichos victimarios en plena libertad en las calles de Apartadó. El número de testimonios y la independencia entre ellos nos llena de preocupaciones y ello confirmaría una vez más las íntimas relaciones existentes entre la fuerza pública, el paramilitarismo y el aparato judicial colombiano. Uno de los paramilitares supuestamente liberados, mientras estuvo inmovilizado en nuestra Comunidad afirmó que se vengaría de nosotros por haberle impedido cumplir la misión que le habían encomendado de quitarle la vida a nuestros compañeros del Consejo Interno y por haber salvado las vidas de quienes él tenía orden de destruir. Esto, según él, exige

Una noche de tensa vigilia solidaria

Desde cerca del mediodía del 29 de diciembre hasta el mediodía del 30, nuestra Comunidad de Paz de San José de Apartadó vivió una experiencia de 24 horas de agudos contrastes y profundas sensaciones. Desde la masacre de Mulatos y La Resbalosa sufrida el 21 de febrero de 2005, nuestra Comunidad no vivía colectivamente esa confluencia misteriosa de muerte y vida que se entrelazan y se desafían de manera conmovedora. El 29 de diciembre la incursión de 5 paramilitares en nuestra bodega de comercio de cacao, con la intención de arrancarle la vida a varios de nuestros líderes, fue como un relámpago de muerte que tocó a nuestras puertas anunciando un retorno macabro a los años del comienzo en que los funerales se sucedían en cadena y con escasos intervalos. Sin embargo, la reacción espontánea e inmediata de 6 miembros de nuestra Comunidad que se encontraban cerca al sitio del ataque, en un esfuerzo desesperado logró desarmar e inmovilizar a dos de los victimarios y poner en fuga a los otro

En la mira de planes muy perversos

Una vez más, luego de las graves constancias que nuestra Comunidad de Paz de San José de Apartadó ha hecho públicas en las últimas semanas, tenemos que acudir de manera apremiante a todas aquella personas, grupos y comunidades que aún conservan principios éticos y sentimientos de solidaridad, para compartirles la situación extrema de riesgo por la cual atravesamos.   Los últimos hechos son los siguientes: ·       El viernes 15 de diciembre de 2017 llegó un paramilitar en traje civil a la finca Casa Roja y manifestó su deseo de pasar allí la noche. Un miembro de la Comunidad se lo impidió y le hizo ver que ellos no podían abusar de esa manera de la población civil. Muy enojado, el paramilitar tuvo que retirarse pero en los días siguientes se conocieron amenazas contra el integrante de nuestra Comunidad que hizo valer los principios. ·       El mismo viernes 15 de diciembre un grupo de paramilitares convocó a los pobladores de La Cristalina a una reunión. Luego avisaron que

Como en la masacre de las bananeras 90 años después: orden de matar a todo el que estorbe

Nuestra comunidad de Paz de San José de Apartadó nuevamente deja constancia ante el país y el mundo de las últimas agresiones perpetradas por este Estado-paramilitar, al que no le importa pasar por encima de la población más vulnerable como lo es el campesinado en Colombia. Ya hemos tenido que soportar en estos 20 años innumerables muertes, desapariciones, torturas, desplazamientos, saqueos, montajes judiciales, robos, destrucciones, violaciones, vejaciones de todo tipo, humillaciones, persecuciones, mentiras, calumnias, estigmatizaciones y muchísimas más afrentas por parte de paramilitares que han actuado conjuntamente con la fuerza pública del Estado y con el aval y tolerancia de todas las demás instituciones. La colaboración de éstas últimas ha sido invariablemente permanecer ciegas, sordas, inactivas, indolentes y   sumidas en el cinismo y la hipocresía más aterradoras, haciéndose las que nada tienen que ver en los crímenes. Eso es lo único que explica el que los paramilitares h