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Mostrando entradas de octubre, 2017

Doctrina militar criminal : negada pero vigente

Aunque hace muy pocos días habíamos enviado otra constancia de agresiones contra nuestra Comunidad de Paz de San José de Apartadó, nos vemos en la urgencia de recurrir nuevamente al país y al mundo para compartirles nuevos episodios de nuestra tragedia. Nuestra región es cada vez más estigmatizada por este Estado-paramilitar que aún no ha sido capaz de desmantelar el fenómeno paramilitar y que además estos grupos ilegales son protegidos por las brigadas militares en la región del Urabá. Cansada está la población civil de tener que soportar toda clase de atropellos a su integridad familiar y personal. Ya los paramilitares en diferentes veredas han anunciado que hay unos grupos de ladrones que están robando los bienes ajenos e interceptando en los caminos a quien pasa para robarle, ya es claro que el paramilitarismo está buscando limpiarse y mostrar una cara amable ante la población civil y para esto ha creado estos grupos que ya están robando en la zona y camuflándose como deli

Nuestro vivir comunitario

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Paramilitares el pasado Viernes Santo en la Vereda Mulatos SJ

ojos cerrados … oídos sordos

Nuevamente nuestra Comunidad de Paz de San José de Apartadó recurre a la solidaridad del país y del mundo para dejar constancia de las últimas agresiones que hemos sufrido por parte de este Estado-paramilitar que cada vez revela más su talante criminal. Es evidente el avance incontenible del paramilitarismo en la región. Las organizaciones campesinas de la región denuncian la presencia asfixiante del paramilitarismo, como fenómeno que sucede a la desmovilización de frentes de las FARC. Desde el pequeño comerciante hasta el gran empresario se sienten asfixiados por las vacunas que les imponen y por el control a la manera de pensar y de organizarse que llega hasta prohibir las denuncias de su presencia y a amenazar de muerte a quien los denuncie. Se sabe que los grandes empresarios de Apartadó les manifestaron a los militares que ya no aguantan más las vacunas, pero los militares siguen sin mover un dedo para impedir su presencia y sus acciones extorsivas.  Los últimos hechos de l